El Bathco cumple ante el Pozuelo

21 de febrero, 2016 · Actualidad

En un partido soso y sin historia, los verdes derrotan a los madrileños por 42-30

Marco García Vidart.- El encuentro entre Bathco y Pozuelo no pasará a los anales del rugby. En uno de los partidos más insulsos de la temporada, los 'verdes' despacharon sin mayores miramientos por 42-30 a los madrileños, los colistas de la División de Honor. En un choque en el que pudieron lucirse, los santanderinos solo cumplieron con lo esperado, lograr los cinco puntos en liza.

Los madrileños se adelantaron primero, gracias a un golpe de castigo (0-3). Pero tanto la melé como la tres cuartos local empezaron a carburar y desde entonces solo hubo un color en el campo: el verde del uniforme del Bathco. En el minuto 16, los santanderinos ya mandaban por un claro 21-6 tras tres ensayos. Y apenas seis minutos más tarde, un gran ensayo de Richard Stewart subía el 28-6 y abría las puertas a una paliza en toda regla.

Sin embargo, todo se torció en el minuto 28. Un jugador del Pozuelo sacudió a Agustín Schab. El '8' argentino del Bathco devolvió el golpe y el 'señor' Atorrasagasti zanjó el asunto con amarilla para el rugbier visitante y con tarjeta roja para Schab. El Bathco pasó a jugar con un hombre menos durante el resto del partido. Un intercambio de puntos dejó el luminoso en 35-13 al descanso.

 

El segundo tiempo fue de lo más aburrido visto en tiempo en San Román. Los 'verdes', aunque con un jugador menos, eran infinitamente superiores a los madrileños, aunque no se afanaban mucho en demostrarlo. Mientras, el Pozuelo le ponía ganas. Un ensayo suyo, el segundo, ponía el 35-18. Para que la cosa no se complicase en exceso, a la siguiente jugada Coronel ensayaba para la tranquilidad y lograr el 42-18. Los madrileños, con más huecos entre la defensa cántabra, se animaban para al menos llevarse el punto bonus por ataque al lograr cuatro ensayos o más. Y lo consiguieron. Dos marcas de los amarillos dejaron el marcador al final en ese 42-30. El Pozuelo se fue de lo más contento, aunque no así el Bathco. El partido perfecto para lucir todo su rugby de ataque se quedó en una oportunidad perdida.

Fuente: El Diario Montañés